Baleària pondrá a flote en octubre el primer fast ferry 100% eléctrico que conectará Tarifa y Tánger
El nuevo catamarán eléctrico comenzará a operar en verano de 2027 y forma parte de un proyecto de más de 200 millones de euros para crear el primer corredor marítimo verde entre España y Marruecos.
La transición hacia un transporte marítimo más sostenible da un nuevo paso adelante en el Estrecho de Gibraltar. Baleària pondrá a flote el próximo 23 de octubre su primer fast ferry 100% eléctrico, un catamarán que estará destinado a cubrir la ruta entre Tarifa y Tánger Ville y que está previsto que comience a operar durante el verano de 2027.
El nuevo buque forma parte de un proyecto que contempla la construcción de dos fast ferries eléctricos gemelos y la electrificación de los puertos de Tarifa y Tánger. El objetivo es poner en marcha el que Baleària presenta como el primer corredor verde entre España y Marruecos, permitiendo realizar la travesía entre ambas orillas del Estrecho utilizando propulsión eléctrica y sin emisiones durante la navegación.
Un catamarán eléctrico de 87 metros
El primer fast ferry, actualmente en construcción en los Astilleros Armón de Gijón, tiene una eslora de 87 metros. La estructura de aluminio se encuentra ya muy avanzada y los trabajos incluyen el pintado del casco, la instalación de tuberías, el tendido eléctrico y el montaje de los sistemas técnicos.
Entre ellos se encuentran las baterías de almacenamiento de energía y el sistema inteligente de control que permitirá gestionar la propulsión eléctrica del buque.
Una vez finalizada la construcción, el barco deberá superar las correspondientes pruebas de muelle y de mar antes de recibir la autorización definitiva para entrar en servicio.
18 millas náuticas con propulsión eléctrica
Los dos catamaranes estarán equipados con baterías con una capacidad de 13.824 kWh y una potencia eléctrica de 16 MW, proporcionada por cuatro propulsores eléctricos.
Esta configuración permitirá cubrir las aproximadamente 18 millas náuticas que separan Tarifa y Tánger Ville mediante propulsión eléctrica, sin generar emisiones, ruidos ni vibraciones durante la navegación.
El proyecto también contempla sistemas de respaldo para situaciones de contingencia, pero el objetivo de la operación habitual es realizar la travesía mediante energía eléctrica.
Los puertos también deberán adaptarse
La electrificación no se limitará a los barcos. El proyecto incluye una importante transformación de las infraestructuras portuarias para hacer posible la recarga de los buques durante sus escalas.
Tanto Tarifa como Tánger contarán con sistemas de almacenamiento de energía y conexión eléctrica a tierra, además de brazos robóticos automatizados que permitirán conectar los ferries a la red eléctrica.
Según Baleària, estos sistemas podrán suministrar hasta 16 MW de potencia y permitirán recargar las baterías necesarias para realizar la siguiente travesía en aproximadamente 40 minutos.
La compañía prevé que los buques realicen una escala de aproximadamente una hora en cada puerto, dentro de la cual se llevará a cabo la recarga.
Más de 200 millones de euros para descarbonizar el corredor
La iniciativa supone una inversión superior a 200 millones de euros, destinada tanto a la construcción de los dos fast ferries como a la electrificación de las instalaciones portuarias de Tarifa y Tánger Ville.
El proyecto pretende convertir una de las conexiones marítimas más importantes entre Europa y África en un referente de descarbonización del transporte marítimo.
Baleària calcula que la puesta en funcionamiento de estos dos buques permitirá evitar alrededor de 44.000 toneladas de CO₂ equivalente al año, de acuerdo con las estimaciones comunicadas por la compañía cuando presentó el proyecto.
Una construcción con un reto técnico particular
La flotadura del primer buque tendrá además una particularidad. Los dos fast ferries se están construyendo simultáneamente en un mismo dique seco de los Astilleros Armón, con un espacio en el que únicamente cabe un catamarán y medio.
Por este motivo, la operación prevista para el 23 de octubre requiere hacer flotar temporalmente la sección ya construida del segundo barco mientras se realiza la flotadura de su gemelo.
Una vez retirado el primer catamarán, el dique podrá volver a vaciarse para continuar con la construcción del segundo buque en seco. Esta segunda unidad está prevista para entrar en operación a finales de 2027.
Un paso hacia un transporte marítimo de cero emisiones
La llegada de estos dos buques representa una apuesta relevante por la electrificación del transporte marítimo de corta distancia. La ruta Tarifa-Tánger, de apenas 18 millas náuticas, presenta unas características especialmente adecuadas para probar soluciones de propulsión eléctrica capaces de cubrir trayectos marítimos internacionales.
Con la entrada en servicio de los dos catamaranes en 2027, Baleària pretende convertir la conexión entre España y Marruecos en un corredor marítimo de cero emisiones durante la navegación, combinando barcos eléctricos con infraestructuras portuarias electrificadas.
El proyecto sitúa además al Estrecho de Gibraltar como un espacio estratégico para avanzar en la descarbonización del transporte marítimo y la transición energética, conectando Europa y África mediante una infraestructura diseñada específicamente para reducir el impacto ambiental de la movilidad marítima.


