Los camiones eléctricos aceleran en 2026: BYD, Tesla y MAN llevan la electrificación del transporte pesado a otra dimensión
La llegada de nuevos modelos con autonomías de hasta 720 kilómetros y cargas de más de 1 MW marca un punto de inflexión para el transporte de mercancías por carretera.
La electrificación del transporte por carretera ya no se limita a los turismos y las furgonetas. En 2026, los grandes fabricantes están acelerando el desarrollo de camiones eléctricos capaces de cubrir largas distancias, con baterías de gran capacidad, potencias de carga cada vez mayores y autonomías que empiezan a acercarse a las necesidades de las empresas de transporte.
La reciente celebración de la IAA Transportation 2026, una de las principales citas internacionales del sector, ha servido para mostrar hasta dónde está llegando esta transformación. MAN, Tesla y BYD han presentado sus propuestas para el transporte pesado eléctrico, en una carrera tecnológica que también tiene implicaciones para el consumo de combustibles fósiles y las emisiones del transporte.
No obstante, el cambio todavía está lejos de ser completo. La disponibilidad de infraestructura de recarga continúa siendo uno de los principales obstáculos, especialmente en países como España.
MAN eTGX: hasta 720 kilómetros de autonomía
Uno de los protagonistas de la IAA Transportation 2026 ha sido el MAN eTGX, una tractora eléctrica diseñada específicamente para el transporte pesado de larga distancia.
La nueva generación incorpora mejoras aerodinámicas y una batería con hasta un 10 % más de energía utilizable sin aumentar su peso. En la configuración 4×2 puede alcanzar hasta 660 kilómetros de autonomía, mientras que la versión 6×2, equipada con una séptima batería, llega hasta los 720 kilómetros según las cifras anunciadas por MAN.
El modelo también incorpora un motor eléctrico de alta potencia y sistemas de recuperación energética mejorados. Para el transporte profesional, uno de los aspectos fundamentales será combinar estas prestaciones con tiempos de recarga suficientemente reducidos para que las paradas no penalicen la actividad de las flotas.
Tesla Semi: 550 kilómetros y cargas ultrarrápidas
Tesla también ha llevado su Semi al mercado europeo. El camión eléctrico estadounidense, presentado originalmente en 2017, ha acumulado varios años de retrasos, pero en 2026 la compañía está dando el paso hacia su comercialización en Europa.
La versión europea Standard Range cuenta con una batería de 548 kWh y una autonomía anunciada de hasta 550 kilómetros. Su sistema de propulsión puede alcanzar una potencia de 800 kW y admite cargas de hasta 800 kW mediante el sistema MCS 3.2.
Uno de sus principales argumentos es precisamente la velocidad de recarga: Tesla asegura que el Semi puede recuperar hasta el 60 % de su autonomía en aproximadamente 30 minutos en condiciones compatibles con su infraestructura de carga.
BYD apuesta por baterías de 651 kWh
Desde China llega otra propuesta especialmente relevante. BYD ETT 44 está diseñado como una cabeza tractora eléctrica de 44 toneladas y utiliza una batería Blade de 651 kWh con tecnología LFP, una química basada en litio-ferrofosfato.
El camión puede alcanzar una potencia máxima cercana a los 1.000 CV y dispone de una capacidad de carga especialmente elevada. Con el sistema MCS, BYD anuncia potencias superiores a 1,5 MW, lo que permitiría pasar del 20 % al 80 % de batería en aproximadamente 20 minutos.
BYD, además, ha anunciado su intención de producir camiones en Europa y comenzar a introducir su primer camión pesado en el mercado europeo durante 2027. La compañía busca así acercar la fabricación a sus clientes europeos y reducir el impacto de los aranceles y de la logística de importación.
Europa aumenta las ventas de camiones eléctricos
La evolución de estos modelos coincide con un crecimiento de las matriculaciones de vehículos pesados de cero emisiones en Europa.
Durante el primer trimestre de 2026 se registraron más de 6.355 vehículos pesados de cero emisiones en la Unión Europea. En el caso de los camiones de más de 12 toneladas, las matriculaciones pasaron de unas 900 unidades en el primer trimestre de 2025 a aproximadamente 1.600 en el mismo periodo de 2026, elevando su cuota del 1,4 % al 2,3 %.
Los datos muestran, por tanto, que el crecimiento existe, aunque el camión eléctrico todavía representa una pequeña parte del mercado de transporte pesado.
España afronta uno de los grandes retos: la infraestructura
El desarrollo tecnológico contrasta con la situación de la infraestructura española.
Entre enero y junio de 2026 se matricularon en España únicamente 32 camiones eléctricos de más de 16 toneladas, frente a los 60 registrados durante el mismo periodo de 2025. El descenso contrasta con el crecimiento observado en otros mercados europeos.
Uno de los problemas señalados por el sector es la escasez de puntos de recarga adecuados para vehículos pesados. España contaba con alrededor de 24 estaciones capaces de ofrecer potencias de al menos 350 kW y con características apropiadas para camiones, según los datos recogidos por Cinco Días.
Esto plantea una paradoja: los fabricantes están desarrollando camiones con baterías cada vez mayores y sistemas de carga capaces de superar el megavatio, pero la infraestructura necesaria para utilizarlos todavía está creciendo a un ritmo mucho más lento.
El camión eléctrico entra en una nueva etapa
Los nuevos modelos de MAN, Tesla y BYD muestran que la tecnología necesaria para electrificar una parte importante del transporte pesado está avanzando rápidamente. Las mejoras en autonomía, eficiencia y velocidad de carga están reduciendo algunas de las barreras que hasta hace poco limitaban estos vehículos.
Sin embargo, la transición no dependerá únicamente de los fabricantes. La expansión de las redes de recarga, el precio de la electricidad, las ayudas a las empresas, la disponibilidad de potencia y las características de las rutas serán determinantes para decidir dónde y cuándo resulta viable sustituir un camión diésel por uno eléctrico.
El transporte pesado afronta así una transformación progresiva en la que el camión eléctrico empieza a dejar de ser una alternativa experimental para convertirse en una opción comercial en determinados tipos de rutas y operaciones.


