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Centrales eléctricas reversibles: qué son y por qué España es líder en almacenamiento energético

Descubre qué son las centrales eléctricas reversibles, cómo funcionan y por qué España es una potencia europea en almacenamiento energético mediante bombeo.

La transición hacia un sistema energético basado cada vez más en fuentes renovables plantea un reto fundamental: qué hacer con la energía cuando se produce más electricidad de la que se necesita y cómo disponer de ella cuando la demanda aumenta.

La respuesta pasa, entre otras soluciones, por el almacenamiento energético. Y dentro de las tecnologías disponibles, las centrales eléctricas reversibles o centrales hidroeléctricas de bombeo ocupan un lugar estratégico.

España cuenta con una amplia experiencia en esta tecnología y con algunas de las instalaciones de bombeo más importantes de Europa. Además, el país está impulsando nuevos proyectos para aumentar considerablemente su capacidad de almacenamiento y facilitar la integración de la energía solar y eólica.

¿Qué es una central eléctrica reversible?

Una central eléctrica reversible es una instalación capaz de realizar dos operaciones diferentes: generar electricidad y almacenar energía.

Su funcionamiento se basa normalmente en dos depósitos o embalses situados a diferentes alturas. Cuando existe una elevada disponibilidad de electricidad y la demanda es baja, la instalación utiliza esa energía para bombear agua desde el embalse inferior hasta el superior.

De esta manera, la electricidad se transforma en energía potencial almacenada en el agua.

Cuando la demanda eléctrica aumenta, el proceso se invierte. El agua desciende desde el embalse superior hacia el inferior y pasa por unas turbinas que generan electricidad que vuelve a incorporarse a la red.

Por eso se habla de una instalación reversible: puede consumir electricidad para almacenar energía y posteriormente producir electricidad utilizando esa energía almacenada.

Red Eléctrica explica precisamente el bombeo hidráulico como un sistema basado en dos embalses a diferente altura, donde el agua situada en el depósito superior almacena energía potencial que posteriormente puede recuperarse mediante la turbinación.

Una enorme batería de agua

Aunque el concepto pueda parecer complejo, existe una forma sencilla de entenderlo: una central hidroeléctrica reversible funciona como una enorme batería de larga duración.

En lugar de almacenar electricidad directamente en baterías electroquímicas, almacena energía utilizando el agua y la diferencia de altura entre dos depósitos.

Este sistema presenta una ventaja especialmente importante: puede almacenar grandes cantidades de energía durante periodos prolongados y devolverla al sistema cuando resulta necesaria.

¿Cómo funciona una central hidroeléctrica reversible?

El funcionamiento puede dividirse en dos fases principales:

1. Bombeo: almacenar energía

Cuando existe un excedente de electricidad en la red, por ejemplo durante momentos de elevada producción solar o eólica y menor demanda, la central utiliza esa electricidad para accionar sus bombas.

Estas impulsan el agua desde el embalse inferior hacia el superior.

La energía eléctrica se convierte así en energía potencial gravitatoria, que queda almacenada en el agua.

2. Turbinación: recuperar energía

Cuando la demanda aumenta o la producción renovable disminuye, el agua almacenada en el embalse superior se libera.

Al descender, mueve las turbinas de la central y los generadores transforman la energía del agua nuevamente en electricidad.

El resultado es un sistema capaz de almacenar electricidad cuando sobra y devolverla a la red cuando hace falta.

¿Por qué son tan importantes para las energías renovables?

La energía solar y la eólica son fundamentales para la descarbonización, pero tienen una característica que hace especialmente importante disponer de sistemas de almacenamiento: su producción depende de las condiciones meteorológicas.

Los paneles solares producen electricidad durante las horas de radiación solar, mientras que los aerogeneradores dependen de la disponibilidad de viento.

Esto puede provocar situaciones en las que exista mucha producción renovable en un momento determinado y, sin embargo, poca demanda eléctrica.

Sin almacenamiento, parte de esa energía puede no aprovecharse.

Las centrales reversibles permiten trasladar parte de esa producción a otro momento. Por ejemplo, la electricidad solar generada durante las horas centrales del día puede utilizarse para bombear agua hacia el embalse superior y posteriormente recuperar esa energía durante la tarde o la noche.

Por este motivo, el bombeo hidráulico es una pieza clave para integrar una mayor cantidad de energía renovable en el sistema eléctrico. El propio PNIEC señala que las centrales hidroeléctricas reversibles son especialmente relevantes para un sistema con una elevada penetración de renovables gracias a su flexibilidad, capacidad de almacenamiento y contribución a la seguridad del sistema.

España, una potencia europea en centrales reversibles

España parte de una posición especialmente favorable.

El país cuenta con una amplia experiencia en generación hidroeléctrica y dispone de infraestructuras, orografía y conocimiento técnico que permiten desarrollar proyectos de almacenamiento mediante bombeo.

Actualmente, España dispone de alrededor de 6 GW de capacidad de bombeo hidráulico instalada, repartida entre diferentes centrales. Además, el PNIEC contempla un fuerte crecimiento de esta tecnología durante los próximos años.

Esta experiencia convierte a España en uno de los países europeos de referencia en almacenamiento hidroeléctrico por bombeo.

De hecho, España alberga el complejo de Cortes-La Muela, en Valencia, considerado la mayor instalación de bombeo hidroeléctrico de Europa, con más de 1.700 MW de potencia de turbinación.

La importancia de estas infraestructuras aumenta a medida que crece la generación renovable y, con ella, la necesidad de disponer de sistemas capaces de equilibrar producción y demanda.

Nuevos proyectos de bombeo en España

El impulso al almacenamiento hidráulico no se limita a las centrales que ya están funcionando.

En julio de 2026, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico adjudicó 165 millones de euros en ayudas a siete proyectos innovadores de almacenamiento mediante bombeo reversible.

Los proyectos están localizados en Andalucía, Asturias, Aragón, Extremadura, Cataluña y Galicia y, en conjunto, sumarán 2.071 MW de potencia de generación y 21.091 MWh de capacidad de almacenamiento.

Se trata de una inversión especialmente relevante porque demuestra que el bombeo hidráulico está pasando de ser una tecnología complementaria a convertirse en una de las grandes infraestructuras de almacenamiento para el futuro sistema eléctrico español.

La convocatoria forma parte del programa BORALMAC, diseñado para fomentar proyectos innovadores de almacenamiento energético mediante bombeo reversible.

Aguayo II: uno de los grandes proyectos de almacenamiento energético

Uno de los proyectos que mejor refleja esta nueva etapa es Aguayo II, en Cantabria.

La ampliación de la central hidroeléctrica reversible de Aguayo permitirá alcanzar una potencia de 1.014 MW de turbinación y 1.181 MW de bombeo, según la autorización administrativa publicada en el BOE.

El proyecto permitirá multiplicar la capacidad de la instalación existente y aumentar la capacidad española para almacenar electricidad procedente de fuentes renovables.

Aguayo II es, además, un ejemplo de cómo España está aprovechando instalaciones hidroeléctricas existentes para desarrollar nuevas soluciones de almacenamiento a gran escala.

¿Qué ventajas tienen las centrales eléctricas reversibles?

El interés por esta tecnología responde a varias ventajas.

Almacenamiento a gran escala

Las centrales de bombeo pueden almacenar cantidades muy importantes de energía, algo fundamental para gestionar un sistema eléctrico con una elevada presencia de renovables.

Mayor integración de energía solar y eólica

Permiten aprovechar excedentes de generación renovable que, de otro modo, podrían perderse.

Estabilidad de la red eléctrica

Además de almacenar energía, estas centrales pueden contribuir a mantener la estabilidad y flexibilidad del sistema eléctrico.

Almacenamiento de larga duración

A diferencia de otras tecnologías que suelen estar orientadas a periodos de almacenamiento más cortos, el bombeo hidráulico puede adaptarse a diferentes necesidades de explotación, desde ciclos diarios hasta periodos más prolongados.

Menor dependencia energética

Al facilitar una mayor integración de energías renovables autóctonas, el almacenamiento hidráulico puede contribuir a reducir la dependencia de combustibles fósiles y de las importaciones energéticas.

Bombeo hidráulico y baterías: ¿son tecnologías competidoras?

Las baterías y las centrales hidroeléctricas reversibles no tienen por qué competir directamente.

Ambas tecnologías pueden desempeñar funciones diferentes dentro del sistema eléctrico.

Las baterías pueden ofrecer una respuesta muy rápida y resultan especialmente interesantes para determinados servicios de red y para instalaciones de menor escala.

El bombeo hidráulico, en cambio, destaca por su capacidad para almacenar grandes cantidades de energía durante periodos prolongados.

Por ello, el futuro sistema energético probablemente combinará diferentes tecnologías de almacenamiento para responder a necesidades distintas.

Red Eléctrica considera precisamente el almacenamiento un elemento imprescindible para aumentar la flexibilidad del sistema, mejorar la seguridad del suministro y maximizar la integración de las energías renovables.

El futuro del almacenamiento energético pasa por España

La expansión de la energía solar y eólica está transformando el sistema eléctrico español. Pero producir electricidad renovable no es suficiente: también es necesario poder gestionarla, almacenarla y utilizarla en el momento adecuado.

En este contexto, las centrales eléctricas reversibles adquieren un papel estratégico.

España dispone de experiencia, infraestructuras y recursos naturales que la sitúan entre los países europeos con mayor protagonismo en esta tecnología. Y la puesta en marcha de nuevos proyectos, junto con las inversiones públicas destinadas al bombeo reversible, apunta a que su importancia seguirá creciendo durante los próximos años.

El objetivo final es conseguir un sistema eléctrico más flexible y capaz de aprovechar al máximo la energía producida por el sol y el viento.

Las centrales reversibles pueden convertirse así en una de las grandes baterías de la transición energética española: instalaciones capaces de guardar el excedente renovable de hoy para convertirlo en electricidad cuando el sistema realmente la necesita.

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